| La sonrisa |
| Máxima I |
Para quien la interpreta, para quien la escucha; para profesionales, para aficionados. La cultura es vida ya vivida. Por lo tanto la vida sin música, no es vida”. |
| Séppukù o el arte de la experimentación musical educativa |
Según cuenta mi memoria, y los documentos que conservo de esa época, en enero de 1996 entré a formar parte del enorme claustro de profesores de las Escuelas Municipales de Música del Ayuntamiento de Madrid, como profesor de percusión. En mi actividad educativa en ese centro también estaba incluida la dirección del Grupo de Percusión de Orcasitas, circunstancia que consideré uno de los grandes alicientes de este nuevo proyecto laboral. Los comienzos siempre son muy fáciles para mi, porque consisten simplemente en hacer realidad aquello que ya existe en mi mente. Mi idea de un grupo de percusión era muy clara, llevaba trabajando en “Tabir” los últimos cuatro años, por lo tanto, únicamente necesitaba tiempo de ensayo e ilusión por parte de mis nuevos discentes. Ambas cosas me fueron concedidas y el grupo dio unos cuantos giros hasta quedar encuadrado dentro de lo que yo consideraba que era la línea más interesante de trabajo para todos. |
| Leer más... |


